¡Hola Familias!
Como ya habréis visto, vuestros hijos han escrito una nota informado de qué elemento de disfraz hay que traer cada día de la semana para celebrar el Carnavalito. Os recuerdo que no es una actividad obligatoria, pero a todos les haría mucha ilusión participar, así que, no os olvidéis_
Lunes: un delantal de cocina
Martes: gorro o peluca.
Miércoles: corbata o collar.
Jueves: pintura de cara relacionada con el Universo (algo sencillito, un sol, una estrella...)
Viernes: nos pondremos nuestros súper disfraces de Wall-E.
Aprovecho para recordar que traigáis las diademas a aquellos que todavía no lo han hecho.
Nos lo vamos a pasar genial durante toda la semana, y para abrir boca...mirad que fotos he encontrado
¡Que paséis un gran fin de semana!
viernes, 10 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
Preparamos nuestro disfraz
Ya estamos con los preparativos de Carnaval.
Ya tenemos todas las cajas preparadas para simular el cuerpo de Wall-e, y algunos niños ya han empezado a pintarlas.
Hoy hemos empezado a ver la peli de Wall-e y después nos hemos preparado el "casco".
Mañana seguiremos, hay Wall-e para rato...
Ya tenemos todas las cajas preparadas para simular el cuerpo de Wall-e, y algunos niños ya han empezado a pintarlas.
Hoy hemos empezado a ver la peli de Wall-e y después nos hemos preparado el "casco".
Mañana seguiremos, hay Wall-e para rato...
Jugamos con el Camión Fanfarrón
Ayer vino la seño Esther e hicimos un montón de juegos sobre el cuento de El Camión Fanfarrón.
Recordamos el cuento, clasificamos medios de transporte, jugamos con el Gusano Gustavo y para acabar, hicimos una sesión de relajación con masaje incluido.
Fue muy divertido y nos encantaría que volviera a contarnos más cuentos.
Recordamos el cuento, clasificamos medios de transporte, jugamos con el Gusano Gustavo y para acabar, hicimos una sesión de relajación con masaje incluido.
Fue muy divertido y nos encantaría que volviera a contarnos más cuentos.
sábado, 4 de febrero de 2012
Ni que sí, ni que no
Un bonito cuento para el fin de semana que he encontrado en esta página tan interesante llamada Cuento a la vista
Ni que sí, ni que no
El abuelo Genaro solía contar unos cuentos maravillosos. Nadia esperaba siempre con impaciencia el momento en que tocaba irse a la cama. Era entonces cuando el abuelo, ajustándose sus gafitas redondas, comenzaba a hablar con su voz grave.
A veces cogía los libros de la estantería y simplemente leía imitando voces, poniendo caras y haciendo ruidos. Pero la mayoría de las noches, el abuelo Genaro se inventaba sus propios cuentos.
Él decía que no, que eran historias reales que había vivido durante su época de marino. Pero Nadia no sabía si creerle. ¿Cómo aquel hombrecillo bajito y flaco podía haber vivido todas aquellas aventuras peligrosísimas en alta mar? Nadia no podía imaginar al abuelo Genaro, tan tranquilo y sonriente, enfrentándose a una tripulación rebelde, gritando con genio y atacando sin piedad los barcos de piratas malvadísimos.
- Abuelo, reconócelo, ¡es imposible! Te lo estás inventando.
Pero el abuelo Genaro no decía ni que sí, ni que no. Siempre respondía lo mismo:
- Todo es posible si creemos en ello. Depende de ti…
Y Nadia se quedaba siempre con la duda, pensando que a lo mejor el abuelo le estaba diciendo la verdad y ella era la nieta de uno de los marinos más valientes de todos los mares.
Pero una noche, el abuelo Genaro no estaba junto a su cama dispuesto a contarle un cuento. Se había puesto enfermo y habían tenido que llevarlo al hospital.
- ¿Te pondrás bien, abuelo? No puedo dormir sin tus cuentos.
- Claro que sí, Nadia, los viejos marinos somos duros de pelar. Yo he luchado contra ballenas carnívoras, contra terribles tempestades y malvados piratas. ¿De verdad crees que una enfermedad va a ser un problema para mí?
Pero en aquella cama de hospital, el abuelo Genaro parecía más pequeño y flacucho que nunca. Hasta su voz, tan grave y profunda, había pasado a ser tan solo un susurro.
Una semana después, el abuelo seguía en el hospital. Así que una noche, Nadia tomó una decisión. Si el abuelo no podía ir a contarle cuentos, sería ella la que le contaría cuentos a él.
Cuando le dijo a Mamá que se marchaba al hospital a contarle un cuento de buenas noches al abuelo, a Mamá casi le da un ataque de risa…
- Pero ¡cómo vamos a ir al hospital a estas horas! No nos van a dejar entrar…
Pero tanto insistió Nadia, que Mamá tuvo que hacerle una promesa. Al día siguiente, en cuanto saliera del colegio, irían a verle. Así Nadia podría contarle todos los cuentos que quisiera, aunque no fueran cuentos de buenas noches.
Al abuelo le encantó la idea, aunque al principio Nadia no sabía muy bien que contarle. Pero pronto, Nadia descubrió que había muchas cosas que podían convertirse en un cuento: el misterioso maletín que traía siempre el profesor de inglés, la colección de canicas que tenía Miguel, la capacidad que tenía la maestra de resolver siempre todas las preguntas…
- Nadia, reconócelo, ¡es imposible! Te lo estás inventando. ¿Cómo va a ser tu maestra un hada madrina si no tiene varita? – exclamaba divertido el abuelo Genaro.
Pero Nadia no decía ni que sí, ni que no. Siempre respondía lo mismo:
- Todo es posible si creemos en ello. Depende de ti…
Y tanto creyeron Nadia y el abuelo Genaro en el poder de la mente y de la imaginación, que un día, por fin, salió del hospital. Todo volvió a la normalidad. El abuelo recuperó su voz grave de marino y Nadia nunca más dudó de sus historias.
Todas eran posibles porque Nadia creía en ellas…
¡Feliz fin de semana!
Ni que sí, ni que no
El abuelo Genaro solía contar unos cuentos maravillosos. Nadia esperaba siempre con impaciencia el momento en que tocaba irse a la cama. Era entonces cuando el abuelo, ajustándose sus gafitas redondas, comenzaba a hablar con su voz grave.
A veces cogía los libros de la estantería y simplemente leía imitando voces, poniendo caras y haciendo ruidos. Pero la mayoría de las noches, el abuelo Genaro se inventaba sus propios cuentos.
Él decía que no, que eran historias reales que había vivido durante su época de marino. Pero Nadia no sabía si creerle. ¿Cómo aquel hombrecillo bajito y flaco podía haber vivido todas aquellas aventuras peligrosísimas en alta mar? Nadia no podía imaginar al abuelo Genaro, tan tranquilo y sonriente, enfrentándose a una tripulación rebelde, gritando con genio y atacando sin piedad los barcos de piratas malvadísimos.
- Abuelo, reconócelo, ¡es imposible! Te lo estás inventando.
Pero el abuelo Genaro no decía ni que sí, ni que no. Siempre respondía lo mismo:
- Todo es posible si creemos en ello. Depende de ti…
Y Nadia se quedaba siempre con la duda, pensando que a lo mejor el abuelo le estaba diciendo la verdad y ella era la nieta de uno de los marinos más valientes de todos los mares.
Pero una noche, el abuelo Genaro no estaba junto a su cama dispuesto a contarle un cuento. Se había puesto enfermo y habían tenido que llevarlo al hospital.
- ¿Te pondrás bien, abuelo? No puedo dormir sin tus cuentos.
- Claro que sí, Nadia, los viejos marinos somos duros de pelar. Yo he luchado contra ballenas carnívoras, contra terribles tempestades y malvados piratas. ¿De verdad crees que una enfermedad va a ser un problema para mí?
Pero en aquella cama de hospital, el abuelo Genaro parecía más pequeño y flacucho que nunca. Hasta su voz, tan grave y profunda, había pasado a ser tan solo un susurro.
Una semana después, el abuelo seguía en el hospital. Así que una noche, Nadia tomó una decisión. Si el abuelo no podía ir a contarle cuentos, sería ella la que le contaría cuentos a él.
Cuando le dijo a Mamá que se marchaba al hospital a contarle un cuento de buenas noches al abuelo, a Mamá casi le da un ataque de risa…
- Pero ¡cómo vamos a ir al hospital a estas horas! No nos van a dejar entrar…
Pero tanto insistió Nadia, que Mamá tuvo que hacerle una promesa. Al día siguiente, en cuanto saliera del colegio, irían a verle. Así Nadia podría contarle todos los cuentos que quisiera, aunque no fueran cuentos de buenas noches.
Al abuelo le encantó la idea, aunque al principio Nadia no sabía muy bien que contarle. Pero pronto, Nadia descubrió que había muchas cosas que podían convertirse en un cuento: el misterioso maletín que traía siempre el profesor de inglés, la colección de canicas que tenía Miguel, la capacidad que tenía la maestra de resolver siempre todas las preguntas…
- Nadia, reconócelo, ¡es imposible! Te lo estás inventando. ¿Cómo va a ser tu maestra un hada madrina si no tiene varita? – exclamaba divertido el abuelo Genaro.
Pero Nadia no decía ni que sí, ni que no. Siempre respondía lo mismo:
- Todo es posible si creemos en ello. Depende de ti…
Y tanto creyeron Nadia y el abuelo Genaro en el poder de la mente y de la imaginación, que un día, por fin, salió del hospital. Todo volvió a la normalidad. El abuelo recuperó su voz grave de marino y Nadia nunca más dudó de sus historias.
Todas eran posibles porque Nadia creía en ellas…
¡Feliz fin de semana!
Un viernes de los que molan II
Y después del recreo, siguió la diversión.
Ángela nos trajo un cuento muy interesante que explica cómo se pasa de ser un cachorrito a un perro y además, nos lo explicó todo muy bien.
Y también nos visitaron dos alumnos de 6ºA. Me hicieron algunas preguntas sobre cómo era mi vida en el Giner de los Ríos. Estoy deseando ver la entrevista, seguro que hacen algo interesante con ella, quién sabe, a lo mejor la publican en su fantástico Blog. ¡Están hechos unos auténticos profesionales!
Ángela nos trajo un cuento muy interesante que explica cómo se pasa de ser un cachorrito a un perro y además, nos lo explicó todo muy bien.
Y también nos visitaron dos alumnos de 6ºA. Me hicieron algunas preguntas sobre cómo era mi vida en el Giner de los Ríos. Estoy deseando ver la entrevista, seguro que hacen algo interesante con ella, quién sabe, a lo mejor la publican en su fantástico Blog. ¡Están hechos unos auténticos profesionales!
viernes, 3 de febrero de 2012
Un viernes de los que molan
¡Menudo día!
Hemos tenido montones de sorpresas hoy.
Ha venido la Seño Esther y nos ha contado un cuento muy chulo "El camión fanfarrón".
Nos lo hemos pasado muy bien imitando los sonidos de los vehículos que aparecían en el cuento, describiéndolos...
La semana que viene va a volver para terminar con la sesión con un montón de juegos nuevos.
Y después de tanto mover la boca...nos ha entrado mucha hambre. Menos mal que teníamos ¡Pan Bendito!
No hemos dejado ni una miguita, estaba riquísimo.
Pan Bendito on PhotoPeach
Que paséis un gran fin de semana.
Hemos tenido montones de sorpresas hoy.
Ha venido la Seño Esther y nos ha contado un cuento muy chulo "El camión fanfarrón".
Nos lo hemos pasado muy bien imitando los sonidos de los vehículos que aparecían en el cuento, describiéndolos...
La semana que viene va a volver para terminar con la sesión con un montón de juegos nuevos.
Y después de tanto mover la boca...nos ha entrado mucha hambre. Menos mal que teníamos ¡Pan Bendito!
No hemos dejado ni una miguita, estaba riquísimo.
Pan Bendito on PhotoPeach
Que paséis un gran fin de semana.
jueves, 2 de febrero de 2012
Blogueros
Esta mañana hemos estado en la sala de ordenadores. Teníais que ver cómo se desenvuelven estos pitufos con el Blog...
Ellos solos han entrado en internet, han escrito en el buscador de google "los pitufos del giner yecla" y han encontrado nuestro Blog.
Una vez ahí han disfrutado muchísimo viendo los vídeos de experiencias anteriores, buscando los juegos y escribiendo comentarios a sus entradas preferidas.
Están descubriendo la gran herramienta que es internet para expresar sus gustos cuando hablan de Picasso, Jackson Pollock, Matisse, o de sus estados de ánimo cuando comentan los juegos que les divierten y además tienen la suerte de que sus opiniones y sentimientos se comparten, en este caso, con los demás compañeros de clase, vosotros los familiares que seguís el Blog y con algún que otro curioso que también se asoma la ventana que hemos abierto en nuestra clase.
Y es que a lo mejor nosotros escribíamos estas cosas en un diario o en las últimas páginas de la libreta de mates, pero es que vuestros hijos son blogueros y publican sus vivencias en internet.
Ellos son nativos digitales que pronto estarán más familiarizados con el teclado de un ordenador que con un simple lápiz.
Ellos solos han entrado en internet, han escrito en el buscador de google "los pitufos del giner yecla" y han encontrado nuestro Blog.
Una vez ahí han disfrutado muchísimo viendo los vídeos de experiencias anteriores, buscando los juegos y escribiendo comentarios a sus entradas preferidas.
Están descubriendo la gran herramienta que es internet para expresar sus gustos cuando hablan de Picasso, Jackson Pollock, Matisse, o de sus estados de ánimo cuando comentan los juegos que les divierten y además tienen la suerte de que sus opiniones y sentimientos se comparten, en este caso, con los demás compañeros de clase, vosotros los familiares que seguís el Blog y con algún que otro curioso que también se asoma la ventana que hemos abierto en nuestra clase.
Y es que a lo mejor nosotros escribíamos estas cosas en un diario o en las últimas páginas de la libreta de mates, pero es que vuestros hijos son blogueros y publican sus vivencias en internet.
Ellos son nativos digitales que pronto estarán más familiarizados con el teclado de un ordenador que con un simple lápiz.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Por fin está aquí...
Hoy hemos tenido un día algo fuera de lo normal porque a primera hora han venido a instalarnos... ¡EL PROYECTOR que le pedimos a los Reyes!
No esperábamos que vinieran hoy y nos han pillado desprevenidos, de modo que nos hemos trasladado a la clase de Música casi con lo puesto y por eso hoy no nos hemos llevado a casa las agendas.
A ver si tenemos suerte y mañana ya está el proyector en su sitio.
¡Besitos voladores!
No esperábamos que vinieran hoy y nos han pillado desprevenidos, de modo que nos hemos trasladado a la clase de Música casi con lo puesto y por eso hoy no nos hemos llevado a casa las agendas.
A ver si tenemos suerte y mañana ya está el proyector en su sitio.
¡Besitos voladores!
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